El agua es el recurso que más condiciona el desarrollo de una ciudad. En Tandil, el acceso al agua potable de calidad ha sido históricamente uno de los activos más valorados del territorio —y uno de los menos mencionados cuando se habla de calidad de vida. Las sierras del sistema Tandilia no solo ofrecen paisaje: son la fuente de los acuíferos que abastecen a la ciudad y a gran parte del partido. Comprender cómo funcionan esos sistemas hídricos es esencial para entender los límites reales del crecimiento urbano.

El crecimiento poblacional de Tandil —que ha mantenido una tasa positiva sostenida durante los últimos veinte años— y la expansión del parque hotelero y el turismo generan una presión creciente sobre los recursos hídricos. Esta presión no es urgente hoy, pero su gestión responsable determinará si Tandil puede seguir creciendo sin comprometer el recurso que hace posible todo lo demás.

Las cuencas del partido de Tandil

El partido de Tandil integra múltiples cuencas hídricas, la mayoría vinculadas al sistema serrano. Las precipitaciones que caen sobre las sierras —con una media anual de entre 800 y 900 mm— se canalizan a través de arroyos y se infiltran en los acuíferos freáticos y profundos que alimentan los pozos de extracción municipal y privados.

Los principales cuerpos de agua superficiales del partido incluyen los arroyos Del Fuerte, Langueyú y Chapaleofú, que funcionan como corredores ecológicos además de como reguladores del ciclo hídrico local. La laguna de Vela y otras lagunas del periurbano actúan como reservorios naturales y hábitats para la biodiversidad del partido.

Estas cuencas no son sistemas aislados: están interconectadas con la red hídrica del sudeste bonaerense y forman parte de una dinámica regional que incluye la recarga y descarga de acuíferos compartidos con partidos vecinos. Esta interdependencia hace que las decisiones de uso del suelo en Tandil tengan consecuencias que van más allá de sus límites administrativos.

El acuífero pampeano: la reserva invisible

Por debajo del suelo del partido de Tandil, el Acuífero Pampeano y el sistema de acuíferos serranos constituyen la reserva hídrica más importante de la región. Estos acuíferos se recargan lentamente a través de la filtración del agua de lluvia que no se evapora ni escurre superficialmente. La velocidad de recarga es mucho menor que la de extracción en escenarios de alta demanda, lo que los convierte en recursos no renovables a escala humana si se los sobreexplota.

La calidad del agua subterránea en Tandil es generalmente buena —con bajos índices de contaminación por agroquímicos comparados con zonas de producción intensiva— pero no es uniforme. La presencia de arsénico natural en algunos sectores del acuífero pampeano requiere tratamiento específico y monitoreo permanente por parte del operador del servicio.

Los estudios hidrogeológicos del CONICET-CIG (Centro de Investigaciones Geológicas) han documentado la complejidad del sistema acuífero regional y la necesidad de gestionar las tasas de extracción en función de la recarga real, especialmente en años de menor precipitación. Esta investigación es la base científica sobre la que debería apoyarse cualquier decisión de expansión urbana o industrial en el partido.

El sistema de abastecimiento urbano

ABSA (Aguas Bonaerenses S.A.) gestiona el servicio de agua potable en Tandil. La red de distribución abarca la mayor parte del área urbana, con coberturas que disminuyen hacia la periferia y las zonas de expansión reciente. En los barrios periurbanos en desarrollo, muchas viviendas dependen de pozos propios —una situación que genera riesgos sanitarios cuando la planificación del saneamiento no acompaña el crecimiento residencial.

La presión sobre el sistema se intensifica en los picos turísticos: durante los fines de semana de mayor afluencia y los meses de vacaciones, la demanda puede superar en un 30-40% los valores promedio, generando tensiones en la distribución que se traducen en cortes de presión en zonas alejadas de los nodos principales.

La infraestructura de tratamiento de efluentes enfrenta desafíos similares. La planta de tratamiento cloacal tiene una capacidad diseñada para una población determinada, y el crecimiento acelerado de ciertos sectores de la ciudad puede saturar esa capacidad si la inversión en ampliación no anticipa la demanda. Este es uno de los cuellos de botella infraestructurales más silenciosos —y más costosos— que enfrenta el municipio.

Amenazas sobre el recurso hídrico

Expansión urbana sobre zonas de recarga

La impermeabilización del suelo que acompaña la expansión urbana reduce la infiltración y, por lo tanto, la recarga de los acuíferos. Los desarrollos residenciales que ocupan zonas de recarga hídrica —incluso cuando cumplen con las normativas de uso del suelo— tienen un impacto acumulativo sobre la disponibilidad futura de agua subterránea. El Plan de Ordenamiento Territorial debería incorporar con mayor precisión la cartografía hídrica como criterio de zonificación, algo que investigadores del IGEHCS-UNICEN han recomendado en distintas instancias de debate académico.

Contaminación de acuíferos por efluentes

Los pozos ciegos y la falta de red cloacal en sectores periurbanos representan un riesgo de contaminación de los acuíferos freáticos. La expansión de la red de saneamiento es tanto una cuestión de justicia urbana como de protección del recurso hídrico compartido. Cada lote sin conexión cloacal en una zona de recarga es un riesgo potencial para la calidad del agua que bebe toda la ciudad.

Variabilidad climática creciente

Los patrones de precipitación en la región pampeana muestran mayor variabilidad interanual: ciclos de sequía más intensos alternados con eventos de lluvia extrema. Esta variabilidad dificulta la planificación hídrica de largo plazo y exige sistemas de almacenamiento y gestión más resilientes que los diseñados bajo supuestos climáticos estables. El año 2023 fue el más seco en Tandil desde registros disponibles, seguido por lluvias récord en 2024 —un patrón que los climatólogos asocian al cambio climático regional.

Hacia una gestión hídrica sostenible

Las ciudades que gestionan bien sus recursos hídricos combinan tres tipos de intervenciones: infraestructura (expansión de redes, sistemas de tratamiento, reservorios), regulación (protección de zonas de recarga, control de extracciones privadas, normas de eficiencia hídrica en la construcción) y cultura (educación sobre el uso racional del agua, tarifas que reflejen el costo real del recurso).

Tandil tiene avances en las tres dimensiones, pero el ritmo de implementación no siempre acompaña el ritmo del crecimiento urbano. La gestión del agua es uno de los campos donde la brecha entre la imagen de ciudad sostenible y la realidad de la infraestructura es más visible —y más costosa de cerrar si se demora.

Para los inversores y desarrolladores, la disponibilidad hídrica es un dato fundamental: un proyecto residencial que no puede garantizar abastecimiento de agua no es viable, independientemente de la calidad de su diseño arquitectónico. La incorporación de sistemas de captación de agua de lluvia, reutilización de aguas grises y eficiencia hídrica en los proyectos de construcción es, en este contexto, tanto una responsabilidad ambiental como una condición de viabilidad de largo plazo.

El agua como criterio de due diligence inmobiliaria

Un aspecto que los compradores de terrenos e inmuebles en Tandil subestiman sistemáticamente es verificar la situación hídrica antes de cerrar una operación. Estas son las preguntas clave que todo inversor debería hacer antes de escriturar en zonas periurbanas o serranas:

Estas preguntas no son tecnicismos: son variables que impactan directamente en el costo de construcción, en la habitabilidad de la propiedad y en su valor de reventa. Una propiedad sin agua de red en Tandil es un activo con restricciones severas de liquidez.

Preguntas frecuentes sobre el agua en Tandil

¿El agua de red en Tandil es potable y segura para consumo directo?

Sí, en las zonas con cobertura de ABSA el agua de red cumple con los parámetros de potabilidad establecidos por el ENOHSA. La empresa realiza controles periódicos de calidad. En zonas con pozo propio, la situación puede variar y se recomienda análisis individual.

¿Hay riesgo de escasez de agua en Tandil en el corto plazo?

No hay riesgo de escasez severa en el corto plazo, pero el crecimiento de la demanda turística y residencial requiere inversión continua en infraestructura. La gestión responsable de los acuíferos y la expansión de la red son condiciones necesarias para sostener el crecimiento sin comprometer el recurso.

¿Qué zonas de Tandil tienen mayor riesgo de déficit hídrico?

Las zonas periurbanas y serranas con expansión residencial reciente, donde la red de ABSA aún no llegó, son las más vulnerables. También las áreas con alta densidad de pozos de extracción en sectores sin monitoreo sistemático de niveles freáticos.

¿Es obligatorio conectarse a la red cloacal en Tandil?

En zonas donde la red cloacal está disponible, la conexión es obligatoria según la normativa municipal. En zonas sin red, los propietarios deben instalar sistemas de tratamiento individual (cámara séptica + pozo absorbente) que cumplan con las especificaciones técnicas del municipio.

¿Los desarrollos sustentables en Tandil incorporan gestión propia del agua?

Los proyectos más avanzados sí. Incluyen cisternas de captación pluvial para riego, sistemas de reutilización de aguas grises para inodoros y lavaderos, y xerojardinería para reducir el consumo de agua en espacios comunes. Estas características se están convirtiendo en un diferencial de valor en el segmento premium.

Conclusión: el agua como límite y como oportunidad

El recurso hídrico de Tandil es uno de sus activos más valiosos y uno de sus límites más concretos. La buena noticia es que ese límite es gestionable: con planificación urbana inteligente, inversión en infraestructura y adopción de estándares de eficiencia hídrica en la construcción, Tandil puede seguir creciendo sin comprometer el agua que hace posible su calidad de vida.

Para el inversor, el agua no es solo un servicio público: es un indicador de la madurez de la planificación urbana de la ciudad en la que invierte. Que Tandil cuente con investigación científica de calidad sobre sus sistemas hídricos —producida en la propia UNICEN y el CONICET— es en sí mismo un diferencial respecto de otras ciudades intermedias argentinas.

Nota editorial

Artículo de carácter informativo y educativo basado en información pública de ABSA, el CONICET y el municipio de Tandil. UrbanGrowth es un observatorio editorial independiente.

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