En mayo de 2025, las sierras del sudeste bonaerense fueron escenario de un hito energético: la inauguración oficial del Parque Eólico La Elbita, desarrollado por Genneia —la empresa líder en energías renovables de Argentina— a 42 kilómetros al sur de la ciudad de Tandil. Con una inversión de más de 240 millones de dólares y una capacidad instalada de 162 megavatios (MW), La Elbita no es solo el parque eólico más importante de la provincia de Buenos Aires: es una declaración sobre hacia dónde va el desarrollo productivo del territorio tandilense.
El acto de inauguración reunió al intendente Miguel Lunghi, al principal accionista de Genneia Jorge Brito, y a representantes de organismos nacionales y provinciales como ENRE, Cammesa y la Subsecretaría de Energía bonaerense. Un indicador claro del peso institucional que tiene el proyecto para la región.
- Desarrollador Genneia S.A.
- Ubicación 42 km al sur de Tandil
- Superficie 1.464 hectáreas
- Aerogeneradores 36 turbinas Vestas
- Capacidad instalada 162 MW
- Generación anual estimada 705.000 MWh
- Equivalente residencial 175.000 hogares
- CO₂ evitado por año 315.000 toneladas
- Inversión total US$ 240 millones
Un proyecto que coexiste con la producción agropecuaria
Uno de los aspectos más destacados de La Elbita es su modelo de coexistencia: el parque está emplazado sobre un campo productivo donde la actividad agropecuaria continúa desarrollándose. Los 36 aerogeneradores Vestas de última generación, de 120 metros de altura, funcionan en paralelo con el uso agrícola del suelo, demostrando que la generación de energía renovable y la producción tradicional no son actividades excluyentes.
Este modelo de agrivoltaica aplicada al viento —donde la tierra genera energía renovable sin dejar de producir alimentos— es una de las tendencias más relevantes del desarrollo rural sostenible a nivel global, y La Elbita lo implementa a escala real en el sudeste bonaerense.
El financiamiento: bonos verdes e inversión internacional
La estructura financiera del proyecto es tan significativa como su escala técnica. La Elbita fue financiada a través de un esquema mixto que combina capital local e internacional. A nivel internacional, FMO (Banco de Desarrollo de los Países Bajos) y FinDev Canadá otorgaron un préstamo corporativo de 85 millones de dólares a 10 años. A nivel local, los inversores participaron mediante la emisión de bonos verdes —instrumentos de deuda vinculados a proyectos con impacto ambiental positivo.
Esta estructura es relevante por dos razones. Primera: demuestra que el mercado de capitales internacional considera a proyectos como La Elbita como activos de bajo riesgo ambiental y con flujos predecibles, lo que reduce el costo del financiamiento. Segunda: la emisión de bonos verdes en el mercado local abre una vía de inversión para pequeños y medianos inversores argentinos que buscan exposición a activos con criterios ESG (Environmental, Social and Governance).
El impacto sobre el territorio y la ciudad
Para Tandil, La Elbita tiene consecuencias que van más allá de los megavatios generados. Durante la construcción, el proyecto generó más de 250 puestos de trabajo directos en la región. El traslado de los componentes de los aerogeneradores — buje, tren de potencia, góndola, palas y torres — desde el Puerto de Bahía Blanca y desde Florencio Varela movilizó logística, servicios y proveedores locales durante meses.
El intendente Lunghi lo expresó con claridad en la inauguración: el objetivo es que Tandil se convierta en una ciudad líder en el desarrollo y producción de energías renovables, promoviendo la cooperación entre el sector público y el privado. La Elbita es la prueba de concepto de esa ambición.
Desde la perspectiva del desarrollo urbano sostenible, un municipio que atrae este tipo de inversión envía señales claras al mercado: hay institucionalidad, hay recursos naturales aprovechables (el viento del sudeste bonaerense es uno de los más constantes del país), y hay voluntad política de integrar la agenda ambiental al desarrollo productivo.
Genneia y el mapa renovable argentino
Para entender la escala del proyecto, conviene ubicarlo en el contexto de Genneia como actor del sector. La compañía concentra el 20% de la potencia renovable instalada en Argentina, con el 22% de la generación eólica y el 16% de la solar a nivel nacional. La Elbita es su octavo parque eólico en el país y el tercero en la provincia de Buenos Aires — una apuesta sostenida por el sudeste bonaerense como zona estratégica para la generación renovable.
La proyección de la empresa para 2026 es operar 15 parques de generación renovable —8 eólicos y 7 solares— con una capacidad instalada total superior a 1,7 GW. En ese mapa, Tandil ocupa un lugar central.
Por qué esto importa para el desarrollo sostenible regional
La instalación de un parque eólico de esta magnitud tiene efectos multiplicadores sobre la percepción y el desarrollo del territorio. En primer lugar, valida a Tandil como destino de inversión de infraestructura de largo plazo — el tipo de señal que otros inversores, de otros sectores, leen con atención. En segundo lugar, contribuye concretamente a la descarbonización de la matriz energética de la industria, que es uno de los mayores desafíos de la transición sostenible a escala global.
Las más de 315.000 toneladas de CO₂ que La Elbita evita emitir cada año equivalen a sacar de circulación a aproximadamente 68.000 autos durante el mismo período. En el contexto del compromiso de Argentina con sus metas climáticas bajo el Acuerdo de París, proyectos como este no son accesorios — son estructurales.
Tandil, que ya destacaba por su calidad ambiental, su sistema serrano protegido y su perfil tecnológico, suma ahora un capítulo renovable a su historia de desarrollo. La Elbita no es solo un parque de turbinas en el campo: es parte del argumento de por qué este territorio tiene vocación de largo plazo.
Los datos de este artículo provienen de información publicada por Genneia S.A., El Diario de Tandil, Cluster Tecnológico Tandil y econojournal.com.ar. UrbanGrowth es un observatorio editorial independiente sin vínculos comerciales con las empresas mencionadas.